Si leíste mi último post, sabrás que el 6 de diciembre fue una aventura gélida y brumosa en Fuente Palmera.
Bueno, al día siguiente decidimos cambiar de escenario por completo.
El domingo 7 de diciembre nos quedamos más cerca de casa y nos dirigimos a la hermosa Cala del Moral (justo al lado de Málaga) para otro concurso de Pintura Rápida .
¡Qué diferencia hay en veinticuatro horas!
Sol, mar y amigos
Cambiamos la niebla por un sol glorioso y la torre de la iglesia por una increíble vista del mar.
La Cala del Moral es un lugar tan tranquilo y encantador. Al estar tan cerca de Málaga, me sentí como en casa. Pasé el día pintando con muchos amigos de la zona.

No hay nada como pintar con el sonido de las olas de fondo y el sol a la espalda. Fue justo la recarga que necesitaba después del frío del día anterior.

Saliendo de la zona de confort (otra vez)
En Fuente Palmera, experimenté con el collage. Para Cala del Moral, decidí darle un giro radical.
Últimamente, he estado pintando muchas acuarelas. Se ha convertido en mi lugar seguro. Pero creo que un artista nunca debe sentirse demasiado cómodo. Así que guardé las acuarelas y saqué mis acrílicos .
Me concentré en capturar los vibrantes azules del mar y la cálida luz de la costa.
Me sentí genial al usar un medio más espeso y pintar con más textura. Quedé muy contenta con el resultado final, ¡y recibí muchísimos elogios de la gente que pasaba! Me dijeron que les encantaba verme intentar algo diferente. Fue un buen recordatorio de que salir de la zona de confort suele dar los mejores resultados.


¿La maldición del coche?
¡Ahora bien, no sería una aventura de Repka Arts sin un poco de drama!
Quizás recuerden el "incidente del tejado" en Montoro. Bueno, al final de este precioso día en Cala del Moral, volvimos al coche a recoger... y nos quedamos sin batería.
¡El coche simplemente no arrancaba!
Mi pobre compañero Marino (que es el mejor asistente del mundo) tuvo que lidiar con llamar al seguro y esperar la grúa. Pero, ¿en serio? Incluso con el problema del coche, no podíamos estar tristes. Habíamos pasado un hermoso día al sol, rodeados de arte y amigos.
Al final, el coche quedó arreglado, la pintura terminada y nos fuimos a casa contentos.

Fue un fin de semana de contrastes. Niebla y sol. Collage y acrílicos. Córdoba y Málaga. Y no cambiaría nada.
¡Nos vemos en la próxima!
María